El Rally Dakar es conocido como la prueba más dura del mundo no por casualidad. Es un escenario donde la gloria y la adversidad conviven en cada duna. Tras el reciente accidente sufrido por el Santana Pick-Up T1, el equipo ha demostrado que el verdadero ADN de una marca legendaria no se mide solo en los tiempos de etapa, sino en su capacidad para resistir y seguir adelante.
En Estanfi Automoción, nuestro compromiso con el Santana Racing Team es más fuerte que nunca. Aunque la competición pura se ha visto interrumpida para el prototipo T1, la misión principal de este regreso histórico sigue intacta: demostrar la fiabilidad y la resistencia extrema de la nueva generación de vehículos Santana.


El protagonismo pasa ahora a los vehículos que forman la columna vertebral del equipo en el desierto: el Santana 400 PHEV (Híbrido Enchufable) y el Santana 400D.
A pesar de las duras condiciones que han dejado fuera a muchos competidores, estos vehículos de asistencia continúan recorriendo los terrenos más hostiles del planeta. Su presencia en la caravana del Dakar es la prueba definitiva de:

«Jesús Calleja y Edu Blanco, junto a todo el equipo mecánico, personifican los valores que desde Estanfi siempre hemos defendido: la superación ante la adversidad. El Dakar es una carrera de fondo, y que la flota de apoyo siga en ruta es el mejor escaparate para mostrar la calidad constructiva de la marca.
En Estanfi Automoción estamos profundamente orgullosos de acompañar al Santana Racing Team en esta aventura de máxima exigencia y resistencia. El Dakar representa los valores que defendemos: superación, fiabilidad y pasión por el 4×4. Ver a Santana volver a la vida con esta fuerza es un sueño cumplido para todos los que amamos este sector», declaran Juan Ramón Gaude desde la dirección de Estanfi Automoción.
Para Estanfi, patrocinar este regreso es estar en las buenas y en las malas. El aprendizaje obtenido en estas etapas críticas es lo que permite seguir evolucionando y ofreciendo la máxima calidad en el sector del 4×4.
Santana ha vuelto para quedarse, y su resistencia en el desierto —incluso en las circunstancias más difíciles— es solo el principio de esta nueva era.




¡Seguimos adelante, porque el espíritu Santana no se detiene!